Efectos del lÁser sobre el tejido graso subdÉrmicoDra. Ana Zulmira y otros, Aeth.Plast.Surg.29:281-286,2005. La Dra. Ana Zulmira realizó un estudio tratando la lipoescultura de flancos combinada con una emisión subdérmica de Neodimio-Yag a 4 watios, 20 Hz. de frecuencia y 150 milijuls. por pulso y longitud de onda de 1064Nm, con emisiones totales de energía de 1000 y 3000 julios en dos áreas diferenciadas de un costado y sin láser en el costado contralateral. Después analizó las piezas extraídas pues el tejido fue retirado en una abdominoplastia a la que se sometió el paciente a continuación. Se analizan las características del tejido graso extraídos después en una dermolipectomía, tras la realización de la lipoaspiración, comprobando que: - La zona tratada con 1000 julios muestra los adipocitos de mayor tamaño, teniendo de media 95,69 micras. Con ello concluye que la lipoescultura normal produce menos daño transitorio en los adipocitos que en presencia de una emisión de 1000 julios. Además, define que en presencia de emisión total de 3000 julios existe más daño irreversible de células adiposas acreditándolo por la presencia de retracción citoplasmática y disrupción de membranas, por lo que el tamaño de los adipocitos es el menor de toda la serie. En las muestras de extracción sometidas a láserlipolisis encuentra áreas de tumefacción con daño reversible, zonas de lisis o daño irreversible y reducción del sangrado comparado con las zonas no tratadas con láser, con mayor densidad de daño celular irreversible en las zonas irradiadas con láser en mayor cantidad total de energía (3000 julios). La interacción del láser con el tejido es alcanzada por la absorción de la energía láser, produciéndose suficiente calor para alcanzar el daño térmico deseado. Este calor actúa en las células grasas, la matriz extracelular y la micro-circulación para producir dos efectos, el daño celular irreversible y el reversible, que facilitan la lipoaspiración con menos sangrado. El láserlipolisis puede causar varios tipos de daño térmico, incluyendo coagulación de fibras de colágeno, trombosis de la microcirculación, daño de las terminaciones nerviosas y tumefacción y lisis de células grasas. En primer lugar: En segundo lugar: Aparece el daño irreversible: Un daño más prolongado e intenso por la emisión produce daño irreversible con necrosis coagulativa y lisis celular. En general, la mayor parte de las proteínas intra y extracelulares se desnaturalizan entre los 40ºC y los 100ºC. Dependiendo del tiempo de exposición y la temperatura alcanzada, la emisión láser provoca muerte celular a través de necrosis coagulativa. La desnaturalización celular y de proteínas enzimáticas bloquean la proteolisis, efectivamente existe un fenómeno de contracción inmediata aunque el contorno básico celular se mantiene. El proceso de daño térmico es evidente a 3000 julios, con diámetro de adipocitos más pequeño (82,63 micras) con signos de desnaturalización protéica y contracción celular que muestran daño irreversible. El hecho de que el tamaño medio de los adipocitos de esta serie sea algo mayor que la muestra normal sin lipoaspiración se explica la razón por la que algunos de los adipocitos de esta zona sufren tumescencia en lugar de destrucción y la media del tamaño adipocitario se incrementa parcialmente. En la secuencia de efectos obtenidos por el láser, la necrosis licuefactiva o la destrucción celular es el último efecto extremo del daño térmico del láser sobre el tejido irradiado. Ocurre cuando las membranas de las células grasas se rompen. Entonces se liberan lipasas desde los adipocitos que son responsables de la licuefacción del tejido que facilita posteriormente la lipoaspiración. Así el uso del láser en lipoaspiración decrece el trauma quirúrgico, y el efecto licuefactivo de las lipasas facilitan la aspiración sin el efecto abrupto y repetitivo de ida y vuelta del movimiento de la cánula en liposucción. En este trabajo se hace mención al trabajo de Grippaudo y otros (2000) en el que analiza estudios bioquímicos del material obtenido por liposucción mediada por ultrasonidos, ya que ambas vías buscan destrucción de la membrana de los adipocitos por calentamiento. En la muestra de liposucción ultrasónica se objetivaron grandes valores de triglicéridos lo que asegura el efecto de lisis de adipocitos. Esto se compara con los estudios de Commonds y Godoy que analizan la viabilidad de la liposucción en función de la capacidad de contracción cutánea de las distintas áreas anatómicas y concluyen que hay una influencia muy significativa en el potencial de contracción de la piel según las zonas. Lo cual también está condicionado por la cantidad total de grasa a extraer de la zona.
La doctora observó unas semanas después una buena contracción cutánea a causa de la reorganización y maduración del tejido conectivo, la homogénea y rápida adherencia de la piel y el tejido subcutáneo al plano de la fascia superficial que mejora el grado de flaccidez local y el paciente normalmente es capaz de volver al trabajo en 6 días o menos y hacer ejercicio ligero en 7 días. Este estudio parece demostrar el interés de la técnica para reducción de sangrado, y para la mejora del resultado mejor del contorno evitando el efecto de arrugado de la piel, se muestra interesante en áreas de flacidez potencial o existente donde las capacidades de la liposucción convencional estaban limitadas. Dra. Ana Zulmira, Diniz Badin, y otros. Aesth. Plast. Surg 26:335-339 202 Después de una experiencia de 245 pacientes concluyen que las indicaciones de láserlipolisis más interesantes están en estos puntos: • Áreas pequeñas. Afirman que la técnica es menos traumática y que debido al afecto del láser:
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