¿Qué es la celulitis?
No se puede considerar una enfermedad pero, a pesar de ello, se trata de un problema estético que afecta al 90% de las mujeres a nivel mundial. De ahí su relevancia dentro del universo de los tratamientos médico-estéticos.
También es más frecuente y grave la celulitis que desarrollan las mujeres de raza caucásica que las de raza asiática. No existe, hoy día, una definición única del motivo de su aparición si bien se admite que la presencia de la celulitis se apoya en cuatro puntos fundamentales: • La alteración de la arquitectura cutánea definida por influencia sexual.
• La afectación de los septos fibrosos de tejido conectivo que existen intercalados y compartimentan los lóbulos grasos. • La alteración de la microvascularización de la zona. • La aparición de factores inflamatorios. En función de cómo se entiende su fisiopatología adquiere distintos nombres como dermopaniculopatía deformante, adiposis edematosa o lipodistrofia ginoide.
Ha sido comprobado mediante ultrasonografía que la dermis propia de la celulitis se caracteriza por tener zonas de tejidos blandos con baja densidad ecográfica entre áreas de tejido ecográficamente más denso. En la hipodermis de la mujer, la arquitectura cutánea de los lobulillos de grasa y los septos fibrosos que los separan, aparece diseñada en sentido perpendicular a la piel, lo que permite que los lobulillos de grasa hagan protusión sobre la unión dermo-hipodérmica, facilitando que una dermis sometida a más tensión no sea capaz de contener la presión y se manifiesten protusiones del tejido graso (que serían visibles a simple vista) en la unión dermo-epidérmica. Estas protusiones no están presentes en la piel del varón debido a que la disposición de sus trabéculas de tejido conectivo septal tiene forma de red y controla mejor la presión de los lobulillos grasos y, por lo tanto, la unión dermo-epidérmica se presenta más suave y homogénea. (Nürberg and Müller)(2)- Fuente: Journal of Cosmetic Laser Surgery, 6:181-1859, 2004 - Cellulite: A Review of Its Physiology and Treatment by Mathew M. Avram, MD. Sin embargo otros autores (Pierard, (3) no han encontrado una correlación clínica entre la presencia de estas protusiones de los lobulillos de grasa contra la unión dermo-epidérmica con la aparición de celulitis visible, y relacionan más su aparición con la presencia de un alargamiento vertical de estas fibras conectivas hipodérmicas que conduce a un debilitamiento y elongación de las mismas y permite el herniado visible de la grasa.
Los GAGs son hidrófilos, aumentan la presión intersticial y atraen más agua al espacio extracelular, por lo que se agrava el edema. Finalmente el alto grado de edema produce una vaso-compresión de la micro-vascularización con vasos ectásicos, decrecimiento del retorno venoso e hipoxia tisular. La situación de hipoxia ambiental junto con el depósito de GAGs en la matriz extracelular y en las redes de colágeno y elastina dispara la neocolagenogénesis y la neovascularización. Una lipogénesis posiblemente estimulada por los estrógenos, la prolactina y las dietas ricas en carbohidratos junto con la lipólisis por hipoxia conducen a la hipertrofia de los adipocitos. De forma que se producen racimos de adipocitos hiperplásicos e hipertróficos en torno a septos conjuntivos muy fibrosos. La hipoxia, la congestión vascular y el edema afectan al tejido adiposo más superficial y a la base de la dermis, convirtiendo el problema en visible. También existe una interpretación que propone componentes inflamatorios, Kligman (7) como consecuencia de haberse hallado células de inflamación crónica, macrófagos y linfocitos en las biopsias de los septos de piel afectada de celulitis. IML - Paseo del General Martínez Campos, 33 - 28010 Madrid - Tlf. 91 702 46 27 - consulta@iml.es
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