Efectos del lÁser sobre el tejido graso subdÉrmicoDr. Serge Mordon, INSERM, Lille University Hospital, Lille France y otros. Histologic Evaluation of Láser Lipólisis: Pulsed 1064 nm Nd:Yag Laser Versus CW 980 nm Diode Láser
Los mecanismos que producen estos efectos son térmico-dependientes, dependen de la cantidad de energía acumulada en el área. Para emisiones de baja energía sólo se observa tumefacción adipocitaria mientras que para emisiones de energía total más alta hay una destrucción de las células grasas y la coagulación de los vasos. Debido a que el calor se confina dentro de los adipocitos, se rompen sus membranas, pero el efecto no sólo es térmico, también es fotomecánico. Estudios de Badin y de Geronemus acreditan que el daño celular irreversible es dependiente de la energía, de forma que se ha definido que es necesario emitir 3 Kj concentrados en una zona concreta para destruir 5cm3 de tejido graso. Emplean dos equipos; uno de ellos es un láser de Neodimio Yag, con emisión de pulsos cortos de 100 microsegundos, con 150 milijulios por pulso y una frecuenta de 40 Hz. O lo que es lo mismo, emisión de 6w (6 juls/seg). Y el otro equipo es un láser de diodo a 980Nm con opción de trabajar a potencias de 6-10 y 15 watios. Se emite en el tejido graso con ambos equipos, teniendo un tiempo de exposición de 1-3 segundos en total. Los cambios histológicos observados son los siguientes: • En tejido lipoaspirado no irradiado se observan túneles creados por la fibra pero los adipocitos son redondos y no se muestran deformados o hinchados. • En los tejidos irradiados también se observan los túneles producidos por la fibra óptica de 300 micras. • Tras la emisión de Nd-Yag de 1 segundo de duración se observa tumescencia adipocitaria, con alteración de su forma redondeada y aumento del tamaño total. De forma que en comparación con un adipocito medio normal que tiene un diámetro máximo de 75 micras, estos adipocitos alcanzan las 110 micras. • Tras la emisión de Nd-Yag de 2 segundos de duración, se observa la aparición de membranas adipocitarias destruidas. • Tras la emisión de Nd-Yag de 3 segundos de duración se observa la aparición de fibras de colágeno termocoaguladas, junto con una aparición significativa de daño adipocitario irreversible con retracción citoplasmática y destrucción de las membranas. También se observan coagulación de células hemáticas. • Tras la emisión de Diodo 980 a 6 w, los cambios observados son los mismos. • Tras la emisión de Diodo 980 a 10 y 15 w, se observa más destrucción de membranas de adipocitos, destrucción de fibras de colágeno y coagulación de pequeños vasos. Con energías a 45 jul. se observa carbonización del tejido graso que afecta a fibras y membranas y que son claramente inmuno-reactivas para PS100. Concluye el estudio manifestando que la técnica de láserlipolisis tiene como uno de sus principales objetivos una mejor y más rápida recuperación, menor esfuerzo para el realizador de la técnica y un efecto de skin-thightening. Se ha propuesto el láser de Nd-yag como primera opción para láserlipolisis debido a su mayor penetrabilidad pero otros láseres de diodo a 810-940 o 980 Nm pueden ofrecer una alternativa debido a que tienen una oferta de potencia más alta, aunque realmente se ha observado que el coeficiente de absorción para ambos tipos de láseres es semejante. El calor actúa en las células grasas y en la matriz extracelular para producir los efectos reversibles e irreversibles. Los parámetros de baja energía producen daño reversible haciendo que los adipocitos aumenten su tamaño hasta las 100 micras, probablemente por la alteración de la bomba de sodio-potasio que permite el movimiento libre de líquido extracelular al espacio intracelular. Y coinciden ampliamente en esto con los estudios de Badin. Para energías empleadas mayores se observa destrucción de adipocitos y de fibras de colágeno y de pequeños vasos, con reorganización de la dermis reticular y coagulación de fibras colágenas en el tejido graso. Debido a la ruptura de las membranas adipocitarias, se liberan lipasas que son responsables de la licuefacción del tejido que facilita enormemente la lipoaspiración anterior. Además, el abundante número de pasadas realizado para depositar el total de energía hace que el tejido graso esté desbridado previamente a la lipoaspiración complementaria. El hecho de que se obtenga coagulación de pequeños vasos reduce el componente de sangrado de la técnica y la aparición de hematomas e inflamación posterior. Lo cual puede ser una ayuda importante en grandes liposucciones al minimizar los riesgos y las afectaciones hemodinámicas. La aparición de: - Degeneración de membranas celulares adipocitarias Son dosis-total dependientes. Haciendo mención a estudios de Kim, Geronemus y Goldman, parece que la existencia de infiltración tumescente no afecta a la efectividad de la lipólisis. IML - Paseo del General Martínez Campos, 33 - 28010 Madrid - Tlf. 91 702 46 27 - consulta@iml.es
|